Posted by : - Bella - 2.5.16





¿A quién no le ha pasado? Estás estudiando tan ricamente ("tan ricamente") y te entran ganas de... no sé... ¿no hacer nada? No es de extrañar si llevas un montón de horas con el culo pegado a la silla y la vista fija en tus apuntes. Pero claro, en cuanto empiezas a pensar: "Voy a hacer otra cosa como leer / jugar a videojuegos o dar una vuelta", te entra el sentimiento de culpa.

¿Por qué? ¿Por quéeee? ¿Por qué voy a tener que sentirme culpable por parar un ratito? Una cosa es que pares... y no vuelvas a tocar los apuntes y otra que te des un descansito y te pongas a leer algo que te apetece. Ese libro que te tiene muertito de la intriga. A veces nos merecemos ese descanso después de haber estado hincando los codos como condenados, ¡que no se trata de dejárnoslos peladitos y el cerebro frito! Se trata de estudiar, sí, y también darnos un descanso para luego seguir con fuerza, porque sino no hay quién absorba las cosas bien. Al final acabas leyendo la misma línea una y otra vez y no se te queda nada. Mientras no estés todo el rato distraído, todo bien, no pasa nada por parar.

Así que la próxima vez que te hable la voz de la consciencia intentando hacerte sentir culpable, cállala, que no viene mal un descanso. O no estudiar ese día (pero sí al siguiente, eh, no te duermas) y ponerte a leer. ¡Ja!

{ 1 comentarios... lee más abajo o deja el tuyo :) }

  1. El problema es que si me doy un descanso y leo un ratito, luego quedo enviciada y no puedo despegarme del libro, o sigo pensando en él...

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